Parihuanas y Cambio Climático


Por Sonia R. Baldárrago


Se trata de una hipótesis, pero los estudios pueden reafirmarlo. Las palabras del jefe del Santuario Nacional Lagunas de Mejía (ubicado en la región de Arequipa), Blgo. Ernesto Málaga Arenas, fueron contundentes. Durante el período del año 2007 al 2008 la población de parihuanas aumentó. Ni la relación del nivel del agua de las lagunas (que se encuentran en unas depresiones formadas por el río Tambo en el siglo XIX), ni la temperatura del agua, ni la temperatura del ambiente influyó.

Sin embargo sí se encontró una relación inversa con el caudal del río Tambo. “Cuando hay mucha agua vemos pocos flamencos, pero cuando disminuye (en setiembre, octubre, noviembre a diciembre) el aumento de flamencos es notorio”, detalló Ernesto Málaga, quien además contó que en diciembre del año 2008 ocurrió un hecho curioso en el Santuario Nacional Lagunas de Mejía. Por primera vez fueron vistos dos flamencos andinos. Nunca estuvieron por el Santuario. Lo más probable, según coincidieron los especialistas es que se trataría de un efecto de la palabra que cada día cobra mayor fuerza: cambio climático.

¿Pero qué se conoce de la población de parihuanas?

El biólogo Henrry Alayo Calizaya, guardaparque de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, nos dijo que la parihuana andina, la parihuana común (Phoenicopterus chilensis) y la parihuana de James, son tres especies muy frecuentes sólo en las lagunas altoandinas como las que se encuentran en la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca (ubicada en la zona altoandina de Arequipa). Se conoce de poblaciones muy numerosas por ejemplo en la laguna El Indio-Dique Los Españoles y la laguna Salinas, dentro del territorio de la misma Reserva.

Las parihuanas se alimentan de un crustáceo de agua salobre (salada) llamado “Artemia” que le da la típica coloración rosada de sus plumas. La parihuana común y de James es propia de las zonas costeras.

Como es notorio los estudios para conocer la población de las parihuanas son mínimos. Se requiere saber: su ruta y las zonas de anidamiento. Tampoco se hace un seguimiento de sus poblaciones, como sí ocurre en Chile y Argentina por ejemplo con métodos sofisticados de investigación.

Siendo conscientes de esta urgente necesidad, es que durante el II Curso para guardaparques de las Áreas Naturales Protegidas de Arequipa, que se realizó los días 22, 23 y 24 de febrero, donde se trató este tema es que se concluyó como puntos centrales lo siguiente:

- Iniciar investigaciones a escala regional por la relación encontrada con el caudal del río Tambo.
- La sequía de la región Andina estaría causando cambios en la ruta migratoria de la Parihuana Andina.
- Frente a los vacíos existentes sobre su migración se sabe que sólo en Chile se hace un seguimiento con buenas técnicas, por lo que es necesario planear una capacitación a los guardaparques de las Áreas Naturales Protegidas.
- Establecer una red de comunicación más influida para sistematizar datos y además mantener informada a la población.