Zoocriadero de cocodrilos en Tumbes


Es el refugio ideal para los cocodrilos. El zoocriadero de estos reptiles existe bajo unos 30 grados de temperatura en Tumbes. 

Hace más de una década fueron el atractivo principal del río Tumbes. Pero su situación es otra. Jorge Chávez Farfán, es uno de los guías del zoocriadero. Nos contó que actualmente existen 200 cocodrilos que cumplen su etapa de reproducción en seis años. El más grande mide 4 metros y medio.

La historia de este albergue natural a cargo del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES) empezó hace 12 años. Jorge Chávez, recuerda con admiración cómo lograron capturar 40 cocodrilos de la desembocadura de La Canelo, Barranco Blanco, El Chivato (zonas aledañas al río Tumbes). “Juancho” y “Chalo”, bautizados así por las personas que los trajeron, fueron los primeros cocodrilos en llegar.

Pero lo más complicado vendría después. Luego de separar a los machos y las hembras para empezar el apareamiento en espacios delimitados por concreto, tuvieron que esperar seis años para mantener de este modo a los 200 ejemplares. Superadas las condiciones, la primera nidada de 14 huevos fue registrada en el año 2000. Cinco cocodrilos tuvieron muerte embrionaria y el resto resultaron infértiles.

Se trata de un largo proceso de reproducción y aunque en una de los ambientes colocaron a siete hembras con un macho, el proceso no será rápido. Para lograr este grupo también se tuvo que esperar que los ejemplares fértiles cumplan 14 a 15 años de edad, tiempo que recién pueden reproducirse.

El cocodrilo del río de Tumbes está en vías de extinción. La caza indiscriminada para hacer con su piel un comercio desmedido fue una de las causas principales.


Para verlos nuevamente por la desembocadura del río Tumbes en San Isidro, tendremos que esperar no se sabe cuánto tiempo. Los cocodrilos no volverán a su hábitat sin antes llegar a un número de 500 ejemplares, tal como nos contó Jorge.

Los cocodrilos aparecieron por primera vez hace unos 200 millones de años, imponiéndose entre el grupo de los reptiles con su poderosa y temible mandíbula, con su andar ágil y calculador, pero sobre todo como parte del mundo animal que lucha por sobrevivir y del que no hemos dejado de ser responsables de su existencia en la tierra.