Ciudad de piedra y cataratas de pausa (especial fotográfico)

Partimos en bus desde Arequipa a las 6:00 de la mañana. Luego de dos horas llegamos hasta Imata, la capital del distrito de San Antonio de Chuca de la provincia de Caylloma. Mauricio Pumacota Huachani, guardaparque de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca (que comprende las provincias de Arequipa y Moquegua) consiguió uno de los mejores vehículos para pasear por este paraje natural: una moto lineal.

Primer destino: las cataratas de pausa. Mauricio recomienda que tenga lista la cámara fotográfica, porque nunca se sabe lo que se encuentra.

Al cruzar el rio Sumbay, llamado así por esta zona, de improviso a nuestra izquierda se aprecia una familia de vicuñas con sus crías que cruza el rio. La madre traslada a una de sus tiernas crías y luego retorna por la segunda. El macho apura y entonces avanza la familia de siete miembros sin tambalear sobre el rio. Mauricio confiesa que es la primera vez que se ve este espectáculo.

Cataratas de Pausa

Luego de pasar el rio en menos de una hora llegamos donde el cae con fuerza para dar nombre provisional a las cataratas de pausa.


Para ingresar a la primera catarata debe descenderse con cuidado, para ello es necesario llevar unas zapatillas adecuadas y tener mucha fuerza en ambas piernas, además de agilidad.

“Las cataratas nacen en los bofedales de Laura, donde están las nacientes del rio Chili, pero en esta zona se le conoce como rio Laura que está al pie del Apu Cerro Chuca, hasta que se junta con el canal de Zamácola que trae las aguas de la represa el Pañe y toma el nombre de rio Sumbay”, nos explica Mauricio Pumacota frente a la caída de agua de 5 metros de altura.

Este lugar es el hábitat perfecta para especies como la trucha y aves como la golondrina andina, el pato cordillerano, el pato zutro, la huallata y principalmente el pato de los torrentes (Merganetta Armata), declarado en extinción.

Sobre una altitud exacta de 4 185 m.s.n.m y cuando nos disponemos a entrar a la segunda catarata volteo y en la cima de esta caída de agua, donde se junta la fuerza hídrica veo dos aves juntas muy inquietas. El pato de los terrentes, macho y hembra daban cuenta que ellos mandan en estas aguas bravas.
 El macho es de color negro brillante, cabeza blanca y pico anaranjado, mientras la hembra es más discreta de color plomizo y marrón.

Nos quedaríamos aquí pero decidimos seguir hasta la segunda catarata. El rio todavía se denomina Sumbay y sigue así hasta que se encuentra con el rio Blanco que viene del distrito de San Juan de Tarucani y luego al pasar por la represa Aguada Blanca toma el nombre de rio Chili.

A unos 400 metros cuesta abajo, llegamos a la segunda catarata. Nada menos formada por dos preciosas caídas de agua de aproximadamente 10 metros de altura. El acceso es más peligroso. La inclinación del terreno es de cuidado. Aquí se recomienda un guía especializado.

Una vez ubicados al costado izquierdo de la cascada, ambos estamos en silencio. La caída del agua, parece que nos obliga a olvidar hasta el problema mayúsculo.

Bosque de Piedras Mauca Arequipa

Desde las cataratas de pausa y en menos de una hora estábamos frente al bosque de Piedras Mauca Arequipa, denominación que quiere decir “Arequipa Vieja o Arequipa Antigua”. El poder del viento formó este bosque sobre una extensión aproximada de 100 hectáreas, cuyas figuras tejen creencias, mitos y cuentos.

Los lugareños creen que se trataba de una ciudad que quedó petrificada. Esto puede ser cierto. Una vez dentro uno camina y puede aparecer y desaparecer en un escenario de figuras distintas. La imaginación puede ver a un cóndor en la cima de una roca, o a un grupo de reptiles prehistóricos que parecen salir del mar, como nos muestra Mauricio.

Con paciencia puede verse tambien un puma descansando en lo alto. Y hasta una roca en forma de cura que al parecer reza de cuclillas. El soplo del viento formó ventanillas por donde puede verse el amanecer y atardecer. Es el bosque de encantos, de ensueños estáticos.



Implementación de servicios

Las cataratas, ubicadas en el sector de Pausa, dentro del anexo de Pillone, así como el Bosque de Piedras Mauca Arequipa, pertenecientes al distrito de San Antonio de Chuca, no están considerados dentro de un circuito turístico. Sin embargo la ausencia de servicios y otras necesidades ya forman parte de un plan. Según el alcalde del distrito, Ricardo Tola Arhuiri, en octubre del año pasado, se formó la comisión ambiental municipal para empezar a invertir en la zona.

“Somos una población rotante de 615 habitantes en Imata y en todo el distrito de mil 495. Ya tenemos el inventario de atractivos, pero nos falta mucho. Tenemos un proyecto de saneamiento de un millón 200 mil soles que equivale a s/.400.00 por persona. Nuestra población es de bajos recursos pero tenemos por visión que nos incluyan en el circuito del Valle del Colca”, refiere Ricardo Tola.