VÍDEO: QUEÑOA la madre de los andes - Parte Tres

Tenía el pantalón lleno de polvo. No había tiempo de tomar desayuno. El viaje fue anticipado para conocer el bosque de queñoa más grande que tiene Arequipa. Chiguata está ubicada a 40 minutos de la ciudad de Arequipa y allí sobrevive un bosque. 

Ese día llegué de la comunidad campesina de Huanca. Pero rápidamente tomé un taxi hacia el paradero de los buses que parten a Chiguata, ubicado en la avenida Sepúlveda de Miraflores. Dormí mientras pude. La camioneta de don Roberto Véliz Flores, presidente de la comunidad campesina de Chiguata, llegó a la plaza a recogerme. Paramos antes en una tienda. Don Roberto compra chocolates. Partimos por el camino, mientras escuchamos la selección de huaynos que me levantan el ánimo con el dulce ya impregnado en la sangre.


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A los 30 minutos, mientras conversábamos baja un volquete por el sentido contrario de la carretera. Estamos por la carretera vía Arequipa- Puno, ya en el sector de El Simbral. La carretera se ve en mal estado. El vehículo de carga pesada levanta polvo. Nos tapa. Don Roberto desacelera. Y a los costados no noto la queñoa, pero me dice que allí está. Que ya estamos llegando y que observe el problema que tienen por la polución. Quizá el sueño me impida ver con claridad, pero no. La queñoa se deja ver como si fuera una mata enana, cubierta de polvo. Luce gris. Pálida y casi muerta. El impacto del polvo es fuerte. Pero las queñoas parecen resistirse a morir.

En esta zona caminaremos un poco menos. Unos 15 minutos. El bosque está cerca a la carretera. Don Roberto Véliz recuerda su infancia. Jugaba mientras recogía leña. Había árboles de queñoa de más de tres metros. Dice que los antiguos talaban pero también reforestaban. Sin embargo, el bosque no se recuperó tampoco de este impacto social.

La ausencia de lluvia es un tema recurrente. Y las pocas visitas de entidades competentes se convierte en un causal. Don Roberto compromete el rol de las autoridades ambientales.

No se siente el frío. Pues en época de mayo a agosto la temperatura es calcinante. Pero el calor ha predominado este año. Conozcamos la tercera parte en el reportaje audiovisual "Queñoa: Madre de los Andes"